¿Cómo hemos llegado hasta aquí?
Me pregunto muchas veces como hemos llegado a esta situación social y económica del mundo actual. Explicaré como lo veo mediante un cuento.
Presentación de los personajes
Juan es un humilde productor de manzanas. Tiene sus propios campos y cultiva unas manzanas magnificas, siempre utilizando métodos y abonos naturales, que aseguran la calidad del producto. La producción la destina a consumo propio y el excedente lo vende en el mercado, obteniendo unos pequeños beneficios que le dan para vivir sin demasiados lujos.
Pedro es su proveedor de abonos orgánicos. Vive de procesar y vender su producto a Juan. Sus beneficios también son modestos, pero al igual que Juan, le permiten vivir cómodamente, con todo lo que necesita.
Introducimos la publicidad
Pedro recibe un impacto publicitario, de un producto X que no puede pagar, que no necesita, que hasta ahora ha vivido sin él, pero le gusta y lo quiere. Se plantea reducir costes de producción, e incrementar las ventas para obtener más beneficios y poder comprar el producto X. Para ello, lanza al mercado un abono químico, más barato de producir, que mejora las producciones agrícolas y aparentemente inocuo para la salud humana.
Lo publicita adecuadamente, prometiéndole a Juan que conseguirá la mejor producción de manzanas de la comarca, en cantidad, calidad y tamaño y a un coste menor.
Juan evidentemente hace números y ve que económicamente le interesa, ya que incrementará sustancialmente sus beneficios. Inmediatamente adopta el nuevo abono de Pedro para sus cosechas, obteniendo sustanciosos beneficios.
La nueva situación
Ahora Juan y Pedro tienen mayores beneficios, pero también han incrementado sus gastos: un coche nuevo, unas vacaciones anuales, comidas fuera los domingos, etc. Algo que antes era impensable.
Al cabo del tiempo, hay sospechas fundadas de que el abono químico de Pedro, podría ser cancerígeno, aunque no es posible demostrarlo a ciencia cierta.
No hay vuelta a tras
Ni Pedro, ni Juan pueden volver a la situación anterior. Sus niveles de gastos son considerablemente mayores y no pueden renunciar a los suculentos ingresos proporcionados por el abono químico. Además, hace tiempo que vendieron gran parte de su participación, en sus respectivos negocios, y sus accionistas, les piden incrementar año tras año los beneficios.
Pedro no tiene otra alternativa, que intentar acallar los rumores de que su producto es cancerígeno. Financia unas investigaciones científicas, con la condición de que los informes sean favorables al producto. Mientras se debate sobre el asunto, él sigue vendiendo el producto.
Las manzanas de Juan están contaminadas. Podría buscar otro proveedor de abonos y volver a los abonos orgánicos, pero claro, reduciría su producción y sus manzanas se venderían peor en los mercados, ya que el resto de productores también utilizan el abono de Pedro y además tendría que subir considerablemente el precio. Será mejor continuar así y ver si finalmente el producto es dañino, que no está demostrado.
En resumen
Existen 30.000 aditivos alimenticios en Europa. Sólo 2.000 de ellos se han analizado para comprobar que son inocuos para la salud. Los otros 28.000 son producto de políticas empresariales para aumentar los beneficios, para que sus accionistas y directivos, puedan adquirir cosas que no necesitan, después de varios impactos publicitarios.
Si queréis lo aplicamos a otros sectores y situaciones: telefonía móvil, vertidos contaminantes, tala de árboles, etc.

aMAteRasU dijo
Lo cierto es que hay veces que da miedo saber qué es realmente lo que comes, bebes, usas... y el problema principal, el dinero. :-(
28 Diciembre 2005 | 01:26 PM