Otra lección de la vida
De todos es sabido los problemas que tenemos actualmente con los combustibles fósiles como el petroleo: contaminación, efecto invernadero, la disminución de sus reservas, etc. Han aparecido otras formas de obtener energía, llamadas renovables, destinadas a solucionar estos problemas y nuestros científicos siguen buscando, una fuente de energía no contaminante e inagotable.
Mientras tanto, existen unos seres vivos que ya disponen de ella, desde hace muchos millones de años: Las plantas.
El hidrógeno, arde más facilmente que los combustibles fósiles y produce en su combustión más energía que estos. El resultado de la combustión no es nada perjudicial: Energía + Agua.
El problema es como obtener hidrógeno, ya que no existe en estado puro en la naturaleza y hay que obtenerlo químicamente. La forma más clara del obtenerlo sería a partir del agua del mar, pero para hacerlo, necesitamos energía y si usamos carbón o petroleo, estamos en las mismas.
Las plantas llevan haciendo esto desde siempre mediante la fotosintesis. Utilizando la luz del sol y agua obtienen hidrógeno. Si consiguieramos una fotosintesis de laboratorio, obtendríamos hidrógeno, partiendo de luz del sol y agua. Al quemar este hidrógeno, se generaría energía y un residuo no contaminante, el agua. Esto si que es una energía renovable y lo demás son gaitas gallegas.
Nuevamente, la vida nos da una lección. Nostros, los más inteligentes del universo, que transmitimos via satélite y viajamos al espacio, no podemos conseguir una reacción química que un geranio hace a diario. Con toda nuestra ciencia, no podemos hacerlo, esa es la realidad.
Deberíamos deslumbrarnos menos con nuestra tecnología y aceptar nuestra ignorancia.
