¿Algún físico en la sala?
En estos tiempos, en que cada día se nos deslumbra con un nuevo avance tecnológico o científico, da la impresión de que el ser humano lo conoce todo, que todo está a nuestro alcance, y nada más lejos de la realidad. En lo fundamental, seguimos como al principio.
Los campos gravitatorio y magnético
El caso más evidente, es el de los campos gravitatorio y magnético. Desde los tiempos de Newton, sabemos como funcionan, sabemos las fórmulas que los rigen, construimos imanes, lanzamos satélites geoestacionarios, calculamos el combustible necesario para poner un cohete en órbita, pero … ¿Por qué se producen estas fuerzas? ¿De donde sale toda esa energía ilimitada? Ningún profesor de física supo contestarme a lo largo de mi etapa estudiantil.
La maquina que lanza piedras
Supongamos que los humanos, con toda nuestra tecnología construimos una máquina que realiza la compleja tarea de lanzar piedras hacia arriba. La máquina tiene una entrada, mediante la cual, cualquier cosa que introduzcamos, será convertida en energía y esa energía en una fuerza que lanza la piedra hacia el cielo.
Inmediatamente después del lanzamiento, el campo gravitatorio, aplica otra fuerza contraria que hace caer la piedra al suelo. Esa fuerza, si seguimos los principios de la física, ha debido consumir una energía. ¿De donde sale esa energía? Me da igual que sepa usted lanzar un satélite geoestacionario o veinte ¿De donde sale esa energía? Esa es la pregunta importante.
Con nuestra maravillosa maquina de tirar piedras y la paciencia suficiente, agotaríamos todos los recursos energéticos del planeta, piedra tras piedra, y cuando no tuviéramos nada que introducir a la máquina, las piedras seguirían cayendo.
Lo mismo ocurre con los campos magnéticos. No sabemos de donde sale la energía que permite a un imán ejercer una fuerza sobre un metal y atraerlo. Podríamos construir otra maquina encargada de alejar el trozo de metal y volveríamos a agotar todos los recursos energéticos.
¿Qué misteriosa razón hace que existan estos campos de fuerza? ¿Cuál es su razón de ser? ¿De donde sale la energía que los abastece? Podríamos hacer mil preguntas, todas sin respuesta.
Conclusión: Somos ignorantes
¿Dónde está esa fuente de energía ilimitada? A día de hoy no lo sabemos, seguimos siendo ignorantes respecto a estas cuestiones fundamentales del funcionamiento del universo.
¿Algún físico en la sala se atreve a dar una explicación?

mmar dijo
hola buenos días, yo no creo que pueda responder a tus preguntas, pero sí te diré que me gusta leerlas. La física contemporánea es una cuestión de especialistas. De todas formas tu escrito me recuerda a los textos que yo más he disfrutado mientras estudiaba (bueno, todavía estudio), a los textos presocráticos o aquellos que posteriormente se cuestionan por la naturaleza y la vida del hombre a través de sus macro y micro cosmos. Son cosas alucinantes.
Si de verdad te gusta, te voy a recomendar un libro maravilloso, "Lucrecio, El nacimiento de la física" que es un comentario poético-científico increiblemente bello sobre el poema clásico del mismo autor "De rerum natura". Si de verdad te gusta todo eso, no dejes de leerlo.
Un saludo
24 Agosto 2005 | 09:05 AM