¿Fue la inteligencia una mala mutación?
Vivimos por un corto periodo de tiempo comparado con el que necesita un organismo vivo para evolucionar. En ocasiones pienso, que quizá la evolución humana no ha terminado y la inteligencia, una mutación que apareció hace mucho tiempo, todavía no ha demostrado si es una buena mutación.
Hacia el 1859, el biólogo británico, Charles Robert Darwin, publico sus teorias sobre la evolución en su libro "El origen de las especies". Afirmaba que la evolución era impulsada por un proceso conocido como "selección natural". Algunos individuos podían sufrir mutaciones espontáneas que les proporcionaban una mejor adaptación al medio y contribuían a su supervivencia. Estas características pasaban a las siguientes generaciones a través de los genes.
El resultado: Las mutaciones buenas hacen sobrevivir al individuo, las malas lo hacen perecer por selección natural.
Hace unos 70 millones de años aparecieron los primeros primates - familia a la cual pertenece el hombre - los cuales disponían, como muchas otras especies, de un cerebro límbico, responsable de las emociones y la fisiología corporal. Este cerebro es el que hace que nuestro cuerpo sude y se acelere el corazón, cuando sentimos miedo.
En este punto, se produjo algún tipo de mutación o cambio genético, que hizo que ciertos individuos de la familia de los primates, comenzaran a desarrollar una segunda capa cerebral, el neocortex, responsable de la cognición, el lenguaje y el razonamiento. Hace unos 2 millones de años apareció el primer homo habilis, así pues, fueron necesarios 68 millones de años aproximadamente para que la evolución creara el neocortex.
Esta nueva zona del cerebro, fruto de una primitiva mutación, nos aportó la inteligencia y esta, una gran ventaja competitiva en el medio, que nos ha llevado a ser superiores a otras especies. Pero ¿Ha terminado la selección natural?
Con la inteligencia, creamos las herramientas, primero de piedra y luego de metal. Inventamos la agricultura, domesticamos animales creando la ganadería, inventamos la rueda. Aprendimos a escribir, a comerciar, a dominar la energía y a usarla en nuestro favor. Creamos la medicina, las vacunas, los viajes al espacio. Pero también hemos creado otras cosas no tan positivas: la contaminación, las bombas atómicas, el cambio climático, las guerras, el hambre, la superpoblación.
Y aquí la reflexión. ¿Que pasará si continuamos contaminando y los desastres naturales nos eliminan de la faz de la tierra? ¿Que ocurrirá si al señor X le da por pulsar el botón rojo y libera 100 misiles nucleares? ¿Que ocurriría sin en nuestro afán por la investigación genética liberamos un virus mortífero para la raza humana? Evidentemente la raza humana se extinguirá por selección natural, demostrándo así que la inteligencia no fue una buena mutación.

mariana dijo
Es muy acertado este articulo, ya que si nuestra inteligencia fue la que nos dió una gra superioridad, y capacidades de supervivencia, es ahora la responsable de nuestra destrucción masiva. Los seres humanos empleamos mal el recurso más valioso que la natualeza nos ha daddo. Tal vez de pues de todo este quinto sol términe como empezó: "el hombre por el hombre".
4 Junio 2005 | 09:23 PM